Te encuentras frente a una habitación cerrada.
Fuera de la habitación hay tres interruptores.
Dentro hay una sola bombilla.
Uno de los interruptores enciende esa bombilla.
Los otros dos no hacen nada.
Puedes manipular los interruptores todas las veces que quieras mientras estés fuera.
Pero solamente puedes entrar una vez en la habitación.
Cuando abras la puerta, ya no podrás regresar a los interruptores.
¿Cómo puedes descubrir con absoluta seguridad cuál de los tres controla la bombilla?
No vale adivinar.
Necesitas un método que permita identificarlo siempre.
SOLUCIÓN
La clave no está únicamente en mirar si la bombilla está encendida.
También puedes utilizar el calor.
Primero enciende el interruptor número 1 y déjalo conectado durante varios minutos.
Después apágalo.
Inmediatamente enciende el interruptor número 2.
Ahora entra en la habitación.
Pueden ocurrir tres cosas.
Si la bombilla está encendida, el interruptor correcto es el número 2.
Si está apagada pero al tocarla con cuidado notas que está caliente, el correcto era el número 1.
Si está apagada y fría, entonces el interruptor correcto es el número 3.
Así consigues convertir una sola observación en tres posibilidades diferentes.
Este acertijo es interesante porque normalmente pensamos únicamente en dos estados:
Encendido.
Apagado.
Pero existe una tercera información disponible:
La temperatura de la bombilla.
El problema no exigía limitarse a utilizar únicamente la vista.
Y esa es precisamente la pista que muchas personas pasan por alto.
ACERTIJO 3: EL PADRE Y SUS DOS HIJOS