Preparar estas galletas navideñas fáciles es sencillo. Sigue los siguientes pasos y presta atención a la textura de la masa.
1. Bate la mantequilla con el azúcar
Coloca los 250 g de mantequilla a temperatura ambiente en un recipiente amplio.
Añade el azúcar y bate ambos ingredientes hasta obtener una mezcla suave, cremosa y ligeramente esponjosa.
Truco: la mantequilla debe estar blanda, pero no completamente derretida. Si está demasiado líquida, la consistencia de la masa puede cambiar.
2. Incorpora el huevo y la vainilla
Añade el huevo y la cucharadita de esencia de vainilla a la mezcla de mantequilla y azúcar.
Continúa batiendo hasta que todos los ingredientes estén bien integrados y obtengas una preparación homogénea.
3. Agrega la harina y la sal
En otro recipiente, mezcla los 350 g de harina de trigo con una pizca de sal.
Incorpora esta mezcla poco a poco a la preparación anterior. Mezcla solamente hasta obtener una masa suave y homogénea.
Evita trabajar demasiado la masa, ya que hacerlo puede afectar la textura final de las galletas.
Cuando la masa esté lista, debe poder unirse sin necesidad de amasarla excesivamente.
4. Refrigera la masa
Forma una bola con la masa y envuélvela en plástico de cocina.
Llévala al refrigerador durante aproximadamente 30 minutos.
Este descanso ayuda a enfriar la masa y facilita el proceso de extenderla y cortarla.
5. Extiende la masa
Después de refrigerarla, coloca la masa sobre una superficie ligeramente enharinada.
Extiéndela con un rodillo hasta conseguir un grosor aproximado de 5 mm.
Procura mantener un grosor uniforme para que todas las galletas se horneen de manera pareja.
6. Corta las figuras navideñas
Utiliza cortadores con formas de estrellas, árboles de Navidad, corazones, muñecos de jengibre u otras figuras que tengas disponibles.
Corta la masa y retira cuidadosamente el exceso. Puedes volver a unir los recortes para aprovechar la masa restante.
Este paso también puede convertirse en una actividad divertida para hacer en familia.
7. Coloca las galletas en la bandeja
Cubre una bandeja con papel para hornear.
Coloca las figuras sobre la bandeja dejando un pequeño espacio entre cada galleta.
Manipúlalas con cuidado para conservar sus formas, especialmente si utilizas cortadores con detalles pequeños.
8. Hornea las galletas
Precalienta el horno a 180 °C.
Hornea las galletas durante 10 a 12 minutos, o hasta que los bordes comiencen a tomar un ligero tono dorado.
No esperes a que las galletas estén completamente doradas. Cuando los bordes apenas comienzan a dorarse, pueden conservar una textura suave y agradable después de enfriarse.
El tiempo exacto puede variar según el horno y el tamaño de las galletas, así que observa cuidadosamente los bordes durante los últimos minutos.
9. Deja enfriar antes de decorar
Retira la bandeja del horno y deja reposar las galletas durante unos minutos.
Después, pásalas a una rejilla y deja que se enfríen completamente.
Es importante que estén frías antes de añadir chocolate, azúcar glas o glaseado.