Cuando crees que mañana puede ser mejor

Un capítulo difícil no significa que toda la historia vaya a tener un final difícil.

Es posible que te encuentres en un período de incertidumbre en este momento.

Puede que no entiendas por qué suceden ciertas cosas.

Puede que estés esperando una respuesta.

Quizás te estés preguntando cuándo llegará finalmente tu oportunidad.

Pero mientras esperas, sigue preparándote.

Sigue aprendiendo.

Sigue trabajando.

Sigue orando.

Sigue haciéndote más fuerte.

Haz lo que esté a tu alcance y deja espacio para las posibilidades que aún no puedes vislumbrar.

A veces la vida cambia cuando menos lo esperamos.

Quien hoy se siente desesperanzado puede despertar mañana con una nueva oportunidad.

La persona que ha estado pasando por dificultades económicas puede descubrir un nuevo camino.

La persona que se ha sentido sola puede conocer a alguien que le traiga una alegría inesperada.

La persona que ha estado rezando durante años puede que finalmente vea cómo se abre una puerta.

No sabemos qué

mañana se mantiene.

Pero esa incertidumbre no es solo algo que temer.

También es donde reside la posibilidad.

Están sucediendo cosas que van más allá de lo que puedes ver actualmente.

Hay conversaciones que aún no has tenido.

Puertas que aún no has descubierto.

Personas que aún no conoces.

Oportunidades que aún no te has imaginado.

Y momentos de felicidad que aún no han llegado.

Así que no te rindas simplemente porque no puedas ver el final.

Sigue caminando.

Sigue creyendo.

Sigue haciendo tu parte.

Y cuando te canses, descansa.

Descansar no significa que hayas fracasado.

Significa que eres humano.

Entonces levántate y continúa.

Un paso.

Un día.

Una oración.

Una oportunidad a la vez.

No necesitas resolver toda tu vida esta noche.

Solo necesitas el coraje suficiente para dar el siguiente paso.

Y si crees en Dios, pon en sus manos las cosas que no puedes controlar.