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El misterioso objeto en el cajón de la cocina que resultó ser un utensilio olvidado del pasado

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Entonces apareció algo que transformó completamente la experiencia:

Las latas comenzaron a incorporar sistemas de apertura propios.

Primero diferentes mecanismos.

Después las populares anillas.

Hoy abrimos muchos recipientes simplemente levantando una pequeña pieza metálica con un dedo.

No necesitamos buscar ningún instrumento.

Y cuando cambia el envase, desaparece también la herramienta asociada a él.

Eso explica por qué una persona joven puede encontrar uno de estos antiguos abridores y preguntarse:

“¿Qué demonios es esto?”

No es que el objeto haya perdido su función.

El mundo para el que fue diseñado prácticamente desapareció.

EL FAMOSO NOMBRE “CHURCH KEY”
En Estados Unidos este tipo de abridor antiguo llegó a conocerse popularmente como church key, que literalmente podría traducirse como “llave de iglesia”.

El nombre resulta curioso porque la herramienta no estaba diseñada para abrir iglesias.

Su apariencia alargada recordaba vagamente algunas llaves antiguas y el término terminó popularizándose para determinados tipos de abridores de botellas y posteriormente para herramientas utilizadas con latas.

Hoy el nombre todavía aparece entre coleccionistas y aficionados a utensilios antiguos.

Y algunas versiones modernas continúan vendiéndose.

¿SIGNIFICA QUE TODO OBJETO METÁLICO EXTRAÑO DEL CAJÓN ES UN ABRELATAS ANTIGUO?
No.

Las cocinas del pasado estaban llenas de herramientas muy especializadas.

Podrías encontrar:

Pinzas para retirar tapas calientes.

Abridores para frascos.

Cortadores de masa.

Utensilios para quitar escamas de pescado.

Descorazonadores de frutas.

Trituradores manuales.

Herramientas para abrir tarros de conserva.

Moldes.

Ralladores diminutos.

Cascanueces.

Abrelatas de diferentes generaciones.

Por eso, si encuentras una herramienta antigua, la forma exacta importa.

Pero los viejos abridores metálicos están entre los objetos que más frecuentemente parecen incomprensibles cuando se separan del envase para el que fueron diseñados.

ANTES, MUCHAS HERRAMIENTAS SOLO HACÍAN UNA COSA
Esto también explica por qué encontramos tantos utensilios extraños en casas antiguas.

Actualmente tenemos aparatos multifunción.

Un procesador puede:

Cortar.

Rallar.

Mezclar.

Triturar.

Amasar.

Antes era común tener una herramienta diferente para cada tarea.

Y algunas eran extraordinariamente específicas.

Existían utensilios diseñados únicamente para:

Separar determinados huesos.

Hacer bolitas de mantequilla.

Cortar huevos.

Servir sardinas.

Retirar huesos de cerezas.

Romper determinados tipos de frutos secos.

Abrir determinados envases.

Si desaparece el hábito culinario, el utensilio se vuelve incomprensible.

ALGUNOS SE HAN CONVERTIDO EN OBJETOS DE COLECCIÓN
Curiosamente, las herramientas que antes costaban poco y eran tratadas como objetos comunes ahora pueden interesar a coleccionistas.

Especialmente cuando tienen:

Marcas antiguas.

Logotipos de bebidas.

Publicidad de empresas desaparecidas.

Diseños poco comunes.

Buen estado de conservación.

Algunos abridores eran regalados como publicidad.

Una empresa colocaba su nombre en el metal.

El consumidor lo guardaba en la cocina durante años.

Era publicidad extremadamente eficaz.

Muchos sobrevivieron décadas precisamente porque estaban fabricados con metal grueso y casi no podían romperse.

¿TODAVÍA SE PUEDEN UTILIZAR?
En principio, un utensilio antiguo que se encuentre en buen estado puede conservar su función mecánica.

Pero eso no significa que debas perforar cualquier lata moderna con él.

Los envases actuales están diseñados de manera diferente.

Algunos ya tienen apertura propia.

Otros requieren un abrelatas específico que corta alrededor del borde.

Además, una herramienta muy antigua puede presentar:

Óxido.

Bordes dañados.

Metal debilitado.

Suciedad acumulada.

Por eso quizá tenga más valor como curiosidad histórica que como utensilio cotidiano.

Y jamás debe utilizarse una herramienta oxidada o deteriorada en contacto con alimentos sin considerar adecuadamente su estado.

NO LO CONFUNDAS CON UN ABRELATAS MODERNO
El abrelatas que utilizamos actualmente suele tener:

Una rueda cortante.

Una rueda dentada.

Dos brazos.

O una manivela.

Se coloca sobre el borde y gira alrededor de la lata.

El modelo antiguo de perforación funciona de forma completamente distinta.

No corta todo el perímetro.

Perfora.

Por eso era particularmente útil con recipientes que contenían líquidos.

La diferencia parece pequeña, pero refleja dos etapas distintas del diseño de los envases.

LA COCINA ES CASI UN MUSEO DE TECNOLOGÍA DOMÉSTICA
No solemos pensar en ello.

Pero una cocina moderna contiene siglos de evolución tecnológica.

Un cuchillo es antiquísimo.

Un tenedor, en términos históricos, se generalizó mucho después.

El frigorífico transformó la conservación de alimentos.

Las latas cambiaron la manera de almacenar comida.

Después cambiaron los propios sistemas para abrir esas latas.

El microondas transformó el recalentado.

Las cocinas de inducción eliminaron incluso la llama.

Y cada innovación deja herramientas atrás.

Por eso abrir el cajón de una casa antigua puede convertirse casi en una excavación arqueológica doméstica.

Cada objeto responde a una pregunta:

¿Cómo hacía la gente antes algo que ahora hacemos de otra manera?

OTRO OBJETO QUE SUELE CONFUNDIR: LAS PINZAS PARA CONSERVAS
Si el objeto encontrado es más grande y parece una especie de tenaza metálica, podría pertenecer a otra tradición culinaria casi olvidada en muchas casas.

Las conservas caseras.

Antes de comprar prácticamente cualquier alimento procesado en un supermercado, muchas familias conservaban:

Tomates.

Frutas.

Mermeladas.

Vegetales.

Salsas.

Para ello utilizaban frascos de vidrio sometidos a procesos de calor.

Mover un recipiente lleno y extremadamente caliente requería una herramienta.

De ahí surgieron pinzas diseñadas específicamente para agarrar frascos.

Hoy alguien puede encontrarlas y pensar:

“¿Para qué existe una pinza con esta forma tan rara?”

La respuesta vuelve a estar en un hábito que desapareció o se hizo menos común.

TAMBIÉN EXISTÍAN HERRAMIENTAS PARA MANTEQUILLA QUE HOY PARECEN DECORACIÓN

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