VPuede parecer un detalle completamente insignificante. Algunas mujeres tienen bastante vello sobre los dedos de los pies; otras apenas tienen unos cuantos pelos finos y algunas prácticamente ninguno. Normalmente pensamos que se trata únicamente de genética o de una cuestión estética. Y muchas veces es exactamente eso. Sin embargo, un cambio notable en el crecimiento del vello de los pies y las piernas también puede formar parte de las señales que los profesionales observan cuando evalúan la circulación sanguínea.Apoya Causas Sociales
La clave está en una palabra: cambio. Tener poco vello desde siempre no significa automáticamente que exista un problema circulatorio. La cantidad de vello corporal varía muchísimo entre personas debido a factores individuales. Lo que merece más atención es que el vello que antes crecía normalmente comience a desaparecer o crezca mucho más lentamente, especialmente si ocurre junto con pies fríos, cambios de color, heridas que tardan en
cerrar, uñas de crecimiento lento o dolor en las piernas al caminar. Estas características pueden aparecer en la enfermedad arterial periférica, conocida como EAP o PAD por sus siglas en inglés.Gente y sociedad
¿Por qué tenemos vello en los dedos de los pies?
El cuerpo humano contiene folículos pilosos en numerosas zonas de la piel y los dedos de los pies no son una excepción.Estudia Modelos Anatómicos
En algunas personas el pelo es oscuro y claramente visible. En otras es tan fino y claro que apenas puede observarse.
Por eso no existe una cantidad “correcta” de vello que todas las mujeres deberían tener.Encuentra Tratamientos Capilares
Una persona que nunca ha tenido vello visible en sus dedos no debería mirarse los pies y concluir inmediatamente que tiene mala circulación.
Lo verdaderamente importante es observar el conjunto de señales y, sobre todo, los cambios que aparecen con el paso
del tiempo.