Una pérdida repentina y severa del flujo sanguíneo hacia una extremidad puede constituir una emergencia médica. Un pie o una pierna que repentinamente se vuelve muy doloroso, frío, pálido o azulado requiere valoración urgente.Estudia Modelos AnatómicosObservar tus pies puede decir más de lo que
imaginas
Nuestros pies suelen ser una de las partes del cuerpo a las que menos atención prestamos.
Los cubrimos con medias.
Zapatos.
Sandalias.
Los revisamos quizá cuando necesitamos cortar las uñas o cuando sentimos dolor.Pero observarlos ocasionalmente puede resultar útil.
Fíjate en:
Cambios en la piel.Anatomía
Heridas.
Uñas.
Temperatura.
Sensibilidad.
Color.
Y también en cambios llamativos del crecimiento del vello.
No para diagnosticar enfermedades mirando tus dedos.
Sino para conocer mejor tu propio cuerpo y reconocer cuándo algo ha cambiado.
Conclusión
El vello de los dedos de los pies no posee poderes especiales para revelar por sí solo el estado de tu salud.
Tener mucho, poco o ningún vello puede ser completamente normal.
Sin embargo, la disminución del crecimiento o pérdida del vello en piernas, pies y dedos sí se encuentra entre las posibles manifestaciones de la enfermedad arterial periférica, particularmente cuando aparece junto con otros síntomas de
irculación reducida.Tratamientos capilares
Por eso, más que contar cuántos pelos tienes en los dedos, presta atención a los cambios.
Si antes crecían y dejaron de hacerlo, y además notas pies fríos, cambios de color, uñas que crecen lentamente, dolor al caminar o heridas que no cicatrizan, vale la pena mencionarlo durante una consulta médica.
Especialmente si tienes diabetes, fumas o has fumado, hipertensión o colesterol elevado.
La enseñanza más importante no es tener miedo cada vez que miramos nuestros pies.
Es aprender a observarlos.
Porque algunas señales que parecen puramente estéticas pueden convertirse en una razón para prestar más atención a nuestra salud.
Y, algunas veces, un cambio tan pequeño como notar que el vello ya no crece como antes puede ser el detalle que nos motive a preguntar y comprobar que nuestra circulación se encuentre bien.