Casi todas las habitaciones tienen un pequeño plano de emergencia detrás de la puerta.
La mayoría de nosotros nunca lo mira.
Conviene hacerlo.
No necesitas estudiarlo durante media hora.
Solo identifica:
Tu habitación.
La salida más cercana.
Una salida alternativa.
La ubicación de las escaleras.
Algo especialmente importante:
En una emergencia por incendio, normalmente no deberías depender de los ascensores.
Por eso saber dónde están las escaleras puede resultar muy útil.
13. CONTAR LAS PUERTAS HASTA LA SALIDA PUEDE SER UNA PRECAUCIÓN INTERESANTE
Esto puede parecer excesivo.
Pero toma diez segundos.
Sales de tu habitación.
Observas:
“La escalera está hacia la derecha y aproximadamente cuatro puertas más adelante.”
¿Por qué puede ser útil?
Porque si existiera humo denso, las señales podrían resultar más difíciles de ver.
Naturalmente, cada emergencia es diferente y siempre hay que seguir las instrucciones del personal y servicios de emergencia.
Pero conocer previamente el entorno nunca está de más.
14. LA LUZ DEL BAÑO NO TE PROTEGE CONTRA INTRUSOS
Aquí tenemos otro mito que aparece algunas veces.
“Deja la luz encendida para que los delincuentes piensen que estás despierto.”
No deberías considerar esto un sistema de seguridad.
La seguridad real de una habitación depende de:
La cerradura.
El pestillo.
La gestión del hotel.
La seguridad del edificio.
Tus propias precauciones.
Una luz encendida puede tener utilidad para orientarte.
No debería considerarse una barrera contra alguien que intenta entrar.
15. REVISA QUE LA PUERTA QUEDE CORRECTAMENTE CERRADA