Naturalmente, dejar una luz encendida consume energía.
En habitaciones con iluminación LED moderna, el consumo de una única lámpara puede ser relativamente pequeño, pero sigue existiendo.
Por eso, si puedes utilizar una luz nocturna de baja potencia en lugar de toda la iluminación del baño, mejor.
El objetivo no es desperdiciar electricidad.
Es tener suficiente luz para orientarte.
18. UNA ALTERNATIVA: LLEVAR UNA PEQUEÑA LUZ NOCTURNA
Las personas que viajan mucho pueden llevar una pequeña luz nocturna.
Hay modelos compactos que:
Se conectan a una toma.
Tienen sensor.
Producen muy poca iluminación.
Esto puede resultar más cómodo que utilizar la luz principal del baño.
También sirve para:
Pasillos.
Habitaciones familiares.
Apartamentos turísticos.
Y casas desconocidas.
No es imprescindible.
Simplemente una opción.
EL TRUCO REAL NO ES “DEJA EL BAÑO ENCENDIDO”
La verdadera recomendación es:
No duermas en un espacio completamente desconocido sin saber cómo vas a orientarte si necesitas levantarte rápidamente.
La luz del baño es una manera sencilla de solucionarlo.
Pero no la única.
Puedes utilizar:
Una lámpara tenue.
Una luz de pasillo.
Iluminación inferior.
Una pequeña luz nocturna.
La clave es conseguir una referencia visual sin estropear tu sueño.
CONCLUSIÓN
Dejar la luz del baño encendida mientras duermes en un hotel puede ser útil, pero no porque exista algún secreto misterioso relacionado con los hoteles.
La explicación es mucho más práctica.
Una iluminación tenue puede ayudarte a:
Orientarte en una habitación desconocida.
Llegar al baño sin encender todas las luces.
Reducir el riesgo de tropezar con maletas, muebles u objetos.
Ayudar a niños y adultos mayores a desplazarse durante la noche.
Reconocer rápidamente la ubicación general de la puerta y del baño si despiertas sobresaltado.
Pero una luz demasiado intensa también puede interferir con el sueño.
Por eso el truco funciona mejor cuando el resplandor es suave e indirecto.
Deja la puerta del baño parcialmente cerrada.
Utiliza una luz secundaria cuando exista.
O considera una pequeña luz nocturna.
Y acompaña esta costumbre con medidas todavía más importantes:
Conoce dónde está la salida.
Mantén despejado el camino.
Guarda teléfono, gafas y tarjeta de la habitación en un lugar fijo.
Comprueba que la puerta haya cerrado correctamente.
Y presta atención al plano de evacuación antes de acostarte.
La mayoría de las noches no ocurrirá absolutamente nada.
Y eso es exactamente lo que queremos.
Pero cuando dormimos fuera de casa, pequeñas decisiones pueden hacer que un lugar desconocido resulte más sencillo de recorrer.
Así que la próxima vez que llegues cansado a un hotel y estés a punto de apagar absolutamente todo, recuerda:
No necesitas dormir con la habitación iluminada. Quizá solo necesites una pequeña referencia que te permita saber dónde estás cuando abras los ojos en mitad de la noche.
Y algunas veces, esa pequeña referencia puede ser simplemente la luz que sale por una puerta de baño ligeramente entreabierta.