¿Y LOS MULTIVITAMÍNICOS ESPECÍFICOS PARA CABELLO?
Aquí debemos separar marketing de evidencia.
Muchos contienen diez, quince o veinte ingredientes.
Biotina.
Zinc.
Selenio.
Vitaminas A, C, D y E.
Complejo B.
Extractos vegetales.
Aminoácidos.
El problema es que, si comienza a mejorar el cabello, resulta difícil saber qué ingrediente hizo algo.
Y si no existía ninguna deficiencia inicial, quizá ninguno era necesario.
La AAD advierte que algunos suplementos comercializados contra la caída contienen cantidades muy altas de determinados nutrientes y recomienda precaución precisamente porque un exceso puede ser perjudicial.
La presentación bonita del frasco no demuestra eficacia.
¿QUÉ PASA SI TU CABELLO SE CAE AUNQUE TODOS TUS ANÁLISIS ESTÉN NORMALES?
Entonces probablemente debamos mirar más allá de las vitaminas.
La pérdida de cabello tiene muchas causas.
La alopecia androgenética —el patrón hereditario masculino o femenino— es extraordinariamente frecuente.
También existen:
Alopecia areata.
Problemas tiroideos.
Efluvio telógeno.
Enfermedades inflamatorias del cuero cabelludo.
Infecciones.
Alopecias cicatriciales.
Cambios hormonales.
Medicamentos.
Tracción producida por determinados peinados.
Y otras causas.
La AAD señala que identificar correctamente el tipo de pérdida capilar es fundamental porque no existe un tratamiento único que funcione para todas las causas.
Por eso alguien con alopecia androgenética puede pasar años comprando vitaminas sin tratar realmente el problema principal.
CÓMO SABER SI NECESITAS ANALÍTICAS
No existe un paquete universal de veinte vitaminas que toda persona con caída del cabello deba analizar.
El dermatólogo puede decidir qué pruebas tienen sentido según:
La forma de la caída.
La alimentación.
La edad.
Los síntomas.
Medicamentos.
Antecedentes.
Menstruación.
Cambios de peso.
Enfermedades recientes.
Si existe sospecha de una causa médica, la AAD explica que pueden solicitarse análisis sanguíneos y, en algunas situaciones, incluso una biopsia del cuero cabelludo.
El objetivo no es encontrar cualquier número ligeramente fuera del promedio.
Es identificar algo que realmente pueda explicar o contribuir al problema.
¿CUÁNTO TARDA EN RECUPERARSE EL CABELLO CUANDO EXISTE UNA DEFICIENCIA?
Aquí hace falta paciencia.
El cabello crece siguiendo ciclos.
Aunque corrijas hoy una deficiencia, no significa que mañana dejarás de encontrar pelos en la ducha.
El folículo necesita tiempo para modificar su ciclo y producir nuevamente un cabello visible.
Por eso los tratamientos capilares suelen evaluarse durante meses, no durante días.
Esto también explica por qué los testimonios del tipo:
“Tomé esta vitamina durante cuatro días y mi pelo dejó de caerse”
deben interpretarse con cautela.
Los cambios biológicos reales del ciclo capilar normalmente no se producen de manera tan instantánea.
ALIMENTACIÓN ANTES QUE MEGADOSIS
Para la mayoría de las personas, una estrategia mucho más sensata consiste en mantener una alimentación variada que aporte suficiente:
Proteína.
Hierro.
Zinc.
Vitaminas.
Grasas esenciales.
Y energía total.
La Oficina de Suplementos Dietéticos del NIH recuerda que, siempre que sea posible, la mayor parte de los nutrientes debería obtenerse de alimentos y bebidas, utilizando suplementos cuando existe una necesidad específica o no se pueden cubrir adecuadamente mediante la alimentación.
Eso no significa que los suplementos sean inútiles.
Significa que deben tener una razón.
ENTONCES, ¿CUÁLES SON LAS “MEJORES VITAMINAS” PARA EL CABELLO?
La respuesta científica probablemente decepcionará a quienes buscan un producto único:
Las que te faltan.
Si tienes deficiencia de hierro, corregir hierro puede ser importante.
Si tienes déficit de vitamina D, puede tener sentido corregirlo.
Si tienes falta de zinc, lo mismo.
Si realmente existe una deficiencia de biotina —algo poco frecuente— hay que tratarla.