El 95% de las personas de más de 60 aún no conoce esta cucharada que, se afirma, recupera músculo en las piernas. Escribe “CAFÉ”.

Tres recetas para acompañar el fortalecimiento muscular

1. Batido de yogur, guineo y avena

Ingredientes:

1 taza de yogur griego natural.

1 guineo pequeño.

2 cucharadas de avena.

Un poco de agua o leche, según la consistencia deseada.

Canela opcional.

Preparación: coloca todos los ingredientes en una licuadora y procesa hasta obtener una mezcla cremosa.

Modo de uso: puedes tomarlo en el desayuno o después de una sesión de ejercicios. El yogur aporta proteínas, mientras que el guineo y la avena proporcionan carbohidratos que contribuyen a cubrir las necesidades energéticas. La cantidad de proteína depende del producto utilizado; revisa la etiqueta si necesitas controlar tu consumo.

Este batido puede complementar la alimentación, pero no desarrolla músculo por sí solo. Para obtener resultados, debe acompañarse de entrenamiento progresivo y una dieta suficiente.

2. Tortilla de huevos con espinaca

Ingredientes:

2 huevos.

Un puñado de espinaca lavada.

Un poco de cebolla picada.

1 cucharadita de aceite de oliva.

Una pizca de sal, si corresponde.

Preparación: cocina la cebolla y la espinaca con el aceite durante unos minutos. Añade los huevos batidos y cocina hasta que estén completamente cuajados.

Modo de uso: sirve la tortilla con una porción de batata, pan integral o avena salada. Puede formar parte del desayuno o del almuerzo, especialmente después de realizar actividad física.

Los huevos aportan proteínas de buena calidad, pero conviene alternarlos con pescado, pollo, lácteos y fuentes vegetales para conseguir una alimentación variada.

3. Habichuelas guisadas con pollo y verduras

Ingredientes:

Media taza de habichuelas cocidas.

Una porción de pollo sin piel, bien cocido.

Media taza de zanahoria y auyama en trozos.

Un poco de cebolla, ajo y cilantro.

Agua y una pequeña cantidad de aceite.

Preparación: cocina las verduras con la cebolla y el ajo. Añade las habichuelas cocidas y el pollo previamente cocinado y desmenuzado. Incorpora agua según la consistencia deseada y deja hervir suavemente unos minutos para integrar los sabores.

Modo de uso: puedes servirlo en el almuerzo con una porción moderada de arroz. Las habichuelas aportan proteínas vegetales y fibra, mientras que el pollo añade proteínas de alta calidad. Esta combinación resulta práctica y económica para quienes desean cuidar la musculatura sin depender de suplementos.

Ejercicios sencillos para comenzar en casa

Antes de empezar, si llevas mucho tiempo sin hacer ejercicio o tienes enfermedades cardíacas, problemas articulares, mareos o debilidad importante, consulta con un profesional sanitario.

Puedes comenzar con movimientos sencillos:

Levantarse de una silla: utiliza una silla firme, apoya los pies en el suelo y levántate lentamente. Usa las manos como apoyo si lo necesitas.