No requieren sedación.
Y pueden hacerse desde casa.
Pero si el resultado es anormal, otra vez llegamos al mismo punto:
hay que realizar una colonoscopia.
¿POR QUÉ BUSCAMOS TANTAS ALTERNATIVAS?
Porque una prueba maravillosa no sirve si millones de personas nunca se la realizan.
El cáncer colorrectal puede desarrollarse durante años antes de producir síntomas evidentes.
La detección permite encontrar algunos tumores cuando todavía están en etapas más tratables y, mediante determinadas pruebas como la colonoscopia, encontrar y retirar lesiones precancerosas.
Por eso las nuevas estrategias no pretenden necesariamente derrotar a la colonoscopia.
Buscan aumentar el número de personas que realmente se examinan.
La American Cancer Society resume esta idea de una manera importante: existen varias estrategias válidas y lo esencial es que la persona complete una prueba apropiada en lugar de continuar posponiendo el cribado.
“NO TENGO SÍNTOMAS”: PRECISAMENTE PARA ESO EXISTE EL CRIBADO
Uno de los errores más frecuentes es pensar:
“No necesito revisarme porque me siento perfectamente.”
Las pruebas de detección están diseñadas precisamente para personas que no tienen síntomas.
Esperar a notar algo puede significar perder la oportunidad de encontrar una lesión en una fase más temprana.
Sin embargo, si ya aparecen síntomas como sangre visible en las heces, cambios intestinales persistentes, pérdida inexplicable de peso, anemia o dolor abdominal prolongado, ya no estamos hablando simplemente de un examen preventivo rutinario.
En ese contexto necesitas valoración médica y posiblemente pruebas diagnósticas específicas.
Una prueba de cribado en sangre no debería utilizarse para ignorar síntomas.
¿ENTONCES CUÁL ES LA MEJOR PRUEBA?
No existe una respuesta idéntica para todos.
Para una persona, la colonoscopia cada diez años puede resultar la opción más conveniente porque permite observar todo el colon y retirar pólipos durante el mismo procedimiento.
Otra persona quizá se niegue completamente a someterse a ella y prefiera una prueba anual de heces.
Otra puede elegir una colonografía por tomografía.
Y algunas personas de riesgo promedio que rechazan las alternativas preferidas podrían considerar una prueba de sangre después de hablar con su médico.
Actualmente, la American Cancer Society enumera entre las opciones preferidas para riesgo promedio el FIT anual, otras pruebas de heces, la colonoscopia cada diez años, la colonografía por TC cada cinco años y la sigmoidoscopia cada cinco años. Los análisis sanguíneos se consideran una opción adicional, pero todavía no preferida.
LO QUE CAMBIARÁ EN LOS PRÓXIMOS AÑOS
La llegada de pruebas sanguíneas es probablemente solo el comienzo.
La llamada biopsia líquida está transformando diferentes áreas de la oncología.
Los investigadores buscan señales del cáncer en: