Estás trabajando, mirando el teléfono o simplemente descansando y, de repente, notas que uno de tus párpados comienza a moverse solo. Es una especie de pequeño “salto”, vibración o latido que aparece sin avisar, dura unos segundos y puede repetirse varias veces durante el día. Aunque resulta molesto y a veces preocupa, en la mayoría de los casos se trata de algo común y temporal.
Ese movimiento suele llamarse mioquimia palpebral. No significa que el globo ocular esté “saltando”; generalmente es una contracción involuntaria de los pequeños músculos del párpado. Puede afectar al párpado superior o inferior, normalmente en un solo ojo, y suele relacionarse con factores cotidianos como cansancio, estrés, exceso de cafeína, tensión ocular o irritación.
¿QUÉ ES EXACTAMENTE ESE PEQUEÑO MOVIMIENTO?
Muchas personas lo describen como:
“Me tiembla el ojo.”
“Me brinca el párpado.”
“Siento un pequeño latido.”
“Parece que algo se mueve debajo de la piel.”
En realidad, lo más habitual es que se trate de una contracción involuntaria de las fibras musculares del párpado.
La sensación puede ser mucho más evidente para quien la experimenta que para los demás.
Incluso puede ocurrir que sientas un movimiento bastante intenso, te mires en el espejo y apenas puedas verlo.
La mioquimia puede durar solo unos segundos o minutos, desaparecer y regresar horas después. En algunas personas se repite durante varios días y, ocasionalmente, puede persistir más tiempo.
1. EL CANSANCIO ES UNA DE LAS CAUSAS MÁS HABITUALES