Aquí tenemos otro sospechoso habitual.
Café.
Bebidas energéticas.
Algunos refrescos.
Té con cafeína.
Productos para mantenerse despierto.
Un consumo elevado de cafeína puede favorecer los espasmos del párpado en algunas personas. Mayo Clinic incluye el exceso de cafeína entre los desencadenantes frecuentes de este tipo de fasciculación.
Esto no significa que tengas que abandonar completamente el café.
Pero si el párpado comenzó a saltar justamente durante una etapa en la que aumentaste mucho su consumo, puedes probar reduciéndolo durante varios días y observar qué sucede.
Especialmente si también estás durmiendo poco.
Esa combinación puede ser bastante común:
Duermes menos.
Tomas más café para mantenerte despierto.
Trabajas más horas frente a una pantalla.
Y luego aparece el famoso “brinquito”.
5. LA SEQUEDAD O IRRITACIÓN DEL OJO TAMBIÉN PUEDE ESTAR DETRÁS