Para el verdadero cardo santo de la fitoterapia europea, la EMA se refiere a las partes aéreas de Cnicus benedictus.
Esto incluye las partes de la planta que crecen sobre el suelo y que se preparan de diferentes maneras según el producto medicinal.
No significa que sea recomendable recolectar una planta silvestre, secarla y calcular una dosis en casa.
La concentración de compuestos puede variar.
Y el riesgo de confundir especies es real.
Un preparado identificado correctamente resulta mucho más predecible que una planta recogida en un terreno.
¿CUÁNTO TIEMPO PUEDE UTILIZARSE?
La EMA indica que si los síntomas persisten durante más de dos semanas mientras se utiliza un preparado de cardo santo, debe consultarse a un médico o farmacéutico.
Esto nos recuerda algo importante.
Las plantas medicinales tampoco están destinadas necesariamente a consumirse indefinidamente.
“Natural” no significa:
“Puedes tomarlo todos los días durante años.”
Especialmente cuando la razón para consumirlo nunca ha sido evaluada.
¿QUIÉNES DEBERÍAN EVITARLO?
Según la monografía europea para Cnicus benedictus, no se recomienda su uso medicinal en:
Personas menores de 18 años.
Embarazadas.
Mujeres durante la lactancia.
Personas alérgicas al cardo santo.
También merece especial precaución quien tenga alergia a otras plantas de la familia Asteraceae.
LactMed recuerda que pertenece a la misma familia de plantas que la ambrosía y que las reacciones alérgicas son una preocupación.
¿PUEDE PRODUCIR EFECTOS ADVERSOS?
Sí.
Las hierbas no son automáticamente inocuas.
LactMed señala que dosis altas de cardo santo han sido asociadas con:
Náuseas.
Cólicos estomacales.
Vómitos.
También existen reportes de reacciones alérgicas.
Si una persona toma un preparado y comienza a experimentar:
Dificultad respiratoria.
Hinchazón.
Ronchas.
Vómitos intensos.
Dolor importante.
Debe suspenderlo y buscar valoración médica, especialmente ante signos de una reacción alérgica grave.
¿SE PUEDE TOMAR JUNTO CON MEDICAMENTOS?
Con las plantas medicinales hay que tener cuidado cuando una persona utiliza varios medicamentos.
El hecho de que una planta se venda sin receta no garantiza que no pueda:
Modificar efectos.
Aumentar efectos adversos.
Interferir con otras sustancias.
Además, los suplementos herbales no siempre presentan la misma estandarización que un medicamento.
Si tomas tratamientos crónicos, especialmente varios a la vez, conviene enseñar al médico o farmacéutico el producto exacto, no simplemente decir:
“Tomo una hierbita.”
Lleva el envase.
Así puede revisar:
Nombre científico.
Ingredientes.
Concentración.
Dosis.
¿AYUDA AL HÍGADO?